martes, 29 de abril de 2014

Cuidados de tu mascota

Cuando decides tener una mascota, adquieres  una gran responsabilidad, pues requiere de ciertos cuidados especiales.
No todos sabemos cuándo debemos bañarlos o asear su espacio, además los cuidados varían dependiendo de la especie a la que pertenece tu mascota.
Estos son los cuidados básicos para algunos animales que por lo regular son usados como mascotas en casa.

Perros y Gatos 

• Alimento diario y agua limpia y fresca
• Baños mínimo una vez al mes
• Vacunas y desparasitaciones cada seis meses
• Espacio para correr y jugar
• Mucho cariño y atención
• ¡Nunca! Debe quitarse las garras de un gato, pues lo dejarías indefenso y afectaría su equilibrio, además de que es sumamente doloroso para el animalito.


Aves

• Agua limpia y fresca
• Variedad de alimentos frescos (consulta al veterinario)
• Perchas de ramas naturales
• La compañía de sus dueños
• Luz directa por lo menos 5 horas por semana
• Jaulas limpias (todos los días)

Peces
• Agua limpia para vivir
• Equipo especial para acuario (e.g. filtros, lámparas, purificadores, termómetros)
• Alimento especial según su especie (consulta al veterinario)
• Especies compatibles para compartir el acuario (consulta al veterinario)


Conejos
• Agua limpia y fresca
• Alimento alto en fibra (e.g. vegetales de hojas verdes)
• Jaulas limpias (todos los días)
• Un lugar sin exceso de sol, corrientes de aire o lluvia
• Revisión periódica de sus dientes





Reptiles

• Agua limpia y fresca
• Variedad de alimentos frescos o presas completas (consulta al veterinario)
• Perchas de ramas naturales y rocas
• Mucha luz del sol o una lámpara de rayos UV
• Temperatura controlada (consulta al veterinario)

martes, 22 de abril de 2014

Diferencia en el comportamiento de un perro según su raza

Las diferentes razas de perros nos enseñan  gran variedad de aspecto y tamaño, hasta el punto de que el perro doméstico es el más diverso de todos. Además, muchas razas han sido seleccionadas para desempeñar funciones concretas: la protección de rebaños, el tiro de trineos, la caza, el pastoreo o simplemente la compañía.
Estas funciones se ven favorecidas si muestran determinados rasgos de conducta; por lo tanto, es de suponer que las diferentes razas de perro, además de la diversidad de aspecto y tamaño a la que nos hemos referido, muestran también diferencias de comportamiento.

Se han comparado cinco razas distintas, criandolas de la misma manera y en las mismas condiciones y se encontraron grandes diferencias de carácter y comportamiento. Dichas razas fueron: Basenji, fox terrier, Coker Spaniel, Beagle y el Pastor de Shetland.

Algunos caracteres resultaron ser más predecibles que otros dependiendo de la raza del animal. Así, por la agresividad de un perro es poco predecible a partir de su raza. Esto es debido a que para determinados caracteres –entre ellos la agresividad- la variabilidad dentro de una misma raza es tan pronunciada que llega a enmascarar las posibles diferencias entre razas.
ejemplo, la raza tiene un valor predictivo alto para características tales como la actividad general del animal. Por el contrario, 

Es importante tener en cuenta que las diferencias de comportamiento entre razas no tienen por qué ser debidas sólo a factores genéticos, sino que muy probablemente son debidas a una combinación de factores genéticos y ambientales. Por ejemplo, el temperamento de la madre puede modificar el comportamiento posterior del cachorro, de modo que éste se parecerá a su progenitora en mayor medida de la que cabría esperar si actuasen sólo factores genéticos. Además, existe la posibilidad de que algunas razas sean escogidas preferentemente por un tipo concreto de propietario, que educará a su perro de una determinada manera. Esto hará que los perros de una misma raza se parezcan en su conducta por el hecho de tener propietarios con expectativas y personalidades similares.

En conclusión, la evidencia científica disponible nos permite afirmar que:
·         las razas de perros difieren en muchos aspectos de comportamiento, algunos de ellos de interés práctico
·         algunas características de comportamiento son más predecibles a partir de la raza del perro que otras

·         las diferencias entre razas son debidas a una combinación de factores genéticos y ambientales

martes, 15 de abril de 2014

Dando la pata

Es un ejercicio que requiere paciencia, ya que el perro necesita tiempo para pensar bien el proceso. Procure que las sesiones sean cortas y si es necesario retroceda a una etapa anterior para terminar con algún ejercicio más fácil. Si el perro se abalanza o salta para conseguir el premio procure que se coloque de nuevo en posición inicial y empiece el ejercicio.

1. Un incentivo para que le toque con la pata

Coja un premio en la mano y deje que el perro lo huela y le toque la mano. Recompense cualquier movimiento de la pata y espere a que le toque la mano con la pata.

2. Recompense el contacto

Cuando el perro sepa que ha de tocar su mano con la pata para obtener el premio muévala lentamente alejándola del suelo un poco más en cada sesión.

3. Más alto todavía

Cuando suba la mano a una altura fuera del alcance del perro, tendrá que esperar a que levante la pata para recompensar cualquier movimiento que haga en las primeras sesiones.

4. Por fin, da la pata


Practique levantando cada vez más  la mano y recompensando los golpes con la pata. En sesiones posteriores añada una señal con la mano y una orden verbal. Practique en diferentes lugares con distracciones y en diferentes posiciones.

martes, 8 de abril de 2014

Cuando tu perro se porta mal...


El veterinario juega un papel muy importante en la solución del comportamiento inadecuado de los animales de compañía. Estos problemas constituyen una parte considerable de los actos profesionales que se producen en una clínica veterinaria. Pero no siempre los clientes se quejan de los problemas de conducta de sus animales y visitan al veterinario sólo por salud física, quizás porque no saben todavía que su veterinario puede ayudarles a resolver este tema.

Recientemente los propietarios han tomado una mayor conciencia del problema, resultándoles la conducta de los animales de compañía tan importante como el estado de salud física. Los veterinarios tienen  la responsabilidad social de atender y solucionar los problemas de salud de los animales, considerando tanto la salud física como la mental; es decir garantizar un adecuado bienestar de todos los animales. Para ello el veterinario se prepara con profundidad, para ser facilitador.

Los perros y gatos están considerados como los mejores animales de compañía para el ser humano, formando parte de la familia. Ambos poseen similares capacidades cognitivas, sin embargo los gatos no tienen la misma necesidad que los perros de establecer relaciones sociales con los propietarios demostrando de diferente manera su amistad. Debido a la constante relación con el ser humano, no es sorprendente que se puedan presentar problemas en el comportamiento de los animales de compañía que puedan alterar esta relación.

Los trastornos en el comportamiento de un animal pueden causar molestia a su propietario y algunas veces prefieren deshacerse de él, a pesar de que sea un buen amigo y compañero. Una de las principales causas del sacrificio o abandono de animales de compañía, son los problemas que les producen cuando alteran la conducta que, en ocasiones son de consecuencias importantes con la presencia de lesiones de consideración. 

Cada vez son mayores los problemas de conducta que los propietarios de animales plantean a los veterinarios solicitando su ayuda para resolverlos. Cada año un gran número de animales son sacrificados a causa de los problemas de comportamiento, siendo esta una situación desafortunada para el animal, el propietario y el veterinario. 

Dentro de la medicina veterinaria, la etología clínica ha sido definida como la ciencia que se ocupa del
diagnóstico, prevención y tratamiento de las alteraciones de la conducta, incluyendo aquellas que causan enfermedad. Para poder avanzar en este campo es importante un buen conocimiento sobre etología animal que nos ayudará a comprender más claramente porqué los animales de compañía se "portan mal", así como en la prescripción de un tratamiento del comportamiento. La etología animal (estudio científico del comportamiento animal en su ambiente natural) requiere la observación directa del comportamiento para desarrollar los etogramas (catálogo de comportamientos que caracterizan a una especie), y así conocer el comportamiento normal de las especies animales.

Trastornos del comportamiento
Un trastorno o alteración de la conducta puede ser consecuencia de un problema de salud (enfermedad subyacente), pero también puede darse el caso de que una conducta normal en el animal (ladrar) puede resultar indeseable desde la perspectiva humana. Es necesario, por tanto, tener un conocimiento de la conducta del animal para distinguir cuál de las diversas variables que influyen desencadena la conducta en cuestión.

Se deben seguir los siguientes pasos para resolver exitosamente los problemas de comportamiento de perros y gatos:
1. La historia clínica: La consulta comienza con una entrevista con el propietario con el fin de recopilar la mayor cantidad de información pertinente sobre el paciente y su posible problema de comportamiento.
2. El diagnóstico: Puede haber diferentes causas que ocasionan un problema de comportamiento. Antes de hacer un diagnóstico del comportamiento hay que descartar una causa médica. Después, discutir el pronóstico y opciones de tratamiento con el cliente.
3. El tratamiento: El tratamiento comienza con la modificación del comportamiento y la prescripción médica correspondiente. Aparte de mostrar al propietario las técnicas apropiadas, debemos estar seguros de que el propietario aplique estas técnicas sistemática y coherentemente. Si el propietario se compromete, las oportunidades para disminuir un problema son buenas.

Conclusión

Resolver un problema de comportamiento en el animal de un cliente, frecuentemente es un desafío. Uno de los desafíos de la terapia de comportamiento es encontrar las vías para aumentar la conformidad del propietario. La frustración comúnmente resulta a partir de un propietario que no es constante, no desde un animal que no responde al tratamiento. La resolución de problemas de comportamiento no debería verse comprometida por saltarse uno de los pasos discutidos arriba. Esto puede suceder por ignorancia o por querer ahorrar tiempo.

lunes, 31 de marzo de 2014

Educación en positivo para tu perro

Las técnicas de educación canina han avanzado mucho a lo largo de los años y cada minuto que va pasando se avanza más hacia una mejor convivencia con nuestro perro. 

En otros países aunque era conocida la educación canina en positivo no se usaba
demasiado, ya que aquí era más utilizada la  fácil  técnica “de palizas” y “el por qué lo digo yo”, por desgracia a día de hoy aún hay adiestradores caninos que usan estas técnicas obsoletas y crueles. Menos mal que los tiempos avanzan y la sociedad se va dando cuenta de que con la violencia y el castigo no llegamos muy lejos, como mucho a someter a un animal por miedo, lo cual no nos interesa en absoluto para enseñarle o adiestrarle. Es obvio que ir en contra de las leyes de la naturaleza es darnos cabezazos contra la pared y pensar además que solo existe lo positivo también es antinatural, no hay positivo si no existe negativo, no hay un sí sin un no, y no existe el mal sin el bien.

Según las leyes del aprendizaje animal, podemos afirmar que una conducta que reforcemos positivamente tiende a repetirse y una conducta que no reforzamos tiende a extinguirse. Si tenemos claro este concepto de que reforzando positivamente una conducta o una orden que ejecuta correctamente  nuestro perro, el perro asimilará fácilmente que esa conducta u orden le llevará a una recompensa, premio o caricia, es decir a algo positivo para él, y la ejecutara con sumo agrado cada vez que se la pidamos.

También tenemos que tener claro que los perros por si solos ya saben sentarse, tumbarse, caminar a nuestro lado e incluso venir hacia nosotros, eso sí, si ellos quieren, y todo eso lo saben hacer por ellos solos sin habérselo enseñado nosotros. Ahora nuestra labor es enseñarles a hacer eso que ya saben hacer por ellos solos cuando se lo pidamos nosotros, es decir, le vamos a poner un nombre a cada uno de esos comportamientos que ellos ya saben hacer como seria por ejemplo un “sitz” cuando queremos que el perro se siente, y hacer que esa palabra “sitz” le resulte divertida y le reporte consecuencias agradables para que así se siente cada vez que nosotros se lo pidamos.

La educación canina en positivo supone un cambio  de mentalidad, es decir, le prestamos atención a lo que queremos que nuestro perro haga bien, en vez de estar pendientes de castigar lo que nos gusta que haga.

Un educador canino en positivo es un profesional formado y cualificado que aplicará estas técnicas del positivismo en su trabajo, y en su quehacer diario, la educación canina en positivo es un método innovador de las formas de trabajo que se  han llevado hasta el día de hoy con los perros, se ha implantado el término educación canina en positivo. En la sociedad actual como mecanismo de concientización, relegando y desplazando así la palabra “adiestramiento” pensando que el “adiestramiento” era el   remedio para todo lo relacionado con el perro, cuando podemos decir que son perfectamente compatibles ambos términos aplicados en positivo.

Al día de  hoy el término positivo es algo que debería de ser innecesario a dicho trabajo, ya que no deberíamos de tener que denominarlos “educadores en positivo” ya que debe ser siempre positivo para la mascota. 

En resumen, la educación canina en positivo es un trabajo que ha de realizar un
profesional adecuado para ello, que ha centrarse preferiblemente en la educación temprana y la formación del propietario como base de su trabajo y que se ha de ejercer con mecanismos de  aprendizaje positivos basados en las técnicas adecuadas a cada caso, a cada perro, a cada propietario y a cada contexto individualmente.

El perro aprende día tras día y hay que enseñarle siempre, por eso la importancia de enseñarle a su dueño a entender a su can, para que el dueño sepa en cada momento que está disfrutando con su perro que hacer con él, para ser aún más felices.




miércoles, 26 de marzo de 2014

Pautas sencillas para escoger a un gato como tu mascota

Escoger el minino correcto para tu hogar hará una gran diferencia en como tú y la mascota se relacionen. Asegúrate de hacer tu tarea antes de comprometerte a una relación que puede durar muchos años. Los gatos vienen en diferentes tipos: raza pura, doméstico, pelo largo, mediano, pelo corto, y en una variedad de colores.  

1.Decide si quieres un gato de adopción o uno de raza pura. 

2. No olvides tenerle todas las vacunas al día y los controles al veterinario.


3. Gatos que regalan: Algunas personas con gatitos son felices regalándolos cuando su propio gato tiene cría. Esto también te da la oportunidad de que veas a los papás del minino, que tan grande puede crecer y como se verá. De cualquier manera, este gatito puede tener todo tipo de parásitos: pulgas gusanos y hasta ácaros de oído.

4. Debes de saber si el gato es de pelo largo, medio, o corto. Si hará una diferencia en cómo se verá, y que tanto pelo se le caerá. Mientras más pelo tenga, más se le caerá, etc. No será tanto problema si escoges un gato del color de tu alfombra, sillón, sillas, etc. Un gato de pelo largo es más factible que tenga “bolas de pelo” que un gato de pelo corto. Los gatos se limpian con su propia lengua y el pelo se pasa a su estómago se hace bola, y luego lo vomitan. Puedes ayudar aseando al gato para quitarle un poco del pelo. Mientras más lo asees menos bolas de pelo habrá.

5. Tener un gato que ya desgarrado o que le quites las garras a tu gato significa que ya no puede estar afuera. Necesitan sus garras para defenderse.

6. Debes saber si el gato es hembra o macho. Los machos son más agresivos que las hembras. Los machos marcan su territorio, orinando en varias partes de la casa, pero esto no pasará si el gato es castrado antes de que lo tengas. Las hembras también lo pueden hacer, pero es menos común.

7. Son muy fáciles de entrenar. Pon a un gato en la caja de arena una o dos veces, y automáticamente sabrán en donde tienen que hacer sus necesidades. Esto es porque los gatos usan un lugar en específico, pero un perro tiene otro tipo de comportamiento.

8. Acaricia al gato cuando quiera ser acariciado. Déjalo en paz, cuando quiera ser dejado en paz. Así es de fácil. ¡No hay nada mejor que te brinque a las piernas porque quiere ser acariciado! (Pero le tomará como un año, para que confié en ti y quiera sentarte en tus piernas por mucho tiempo).

9. Deja que el gato se acostumbre a tu casa. Cuando lo lleves a tu casa por primera vez, se esconderá. Debes de tenerlo dentro de la casa, la primera semana, para que sepa que tú lo alimentas.

10. Si tienes más gatos, es muy importante traer al gatito de manera gradual. Pon al nuevo minino en un cuarto, y ahí ponle su caja de arena. Mantén la puerta cerrada, pero asegúrate que tenga lo necesario. Ponle atención a tu otro gato o gatos  y dales premios extras. Así sabrán que el gatito está ahí, por el olor. 

Tal vez huelan la puerta, o la rasquen, tal vez le hagan ruido. Esto está bien. Los gatos que se conocen deben establecer límites y territorios. No quieres que los gatos piensen que el nuevo gatito está invadiendo territorio, o tendrás gatos infelices, que empezaran a hacer cosas para mostrar su enojo.

Tu  gato empezará a aceptar al gatito como su hermanito o su gatito propio, es posible que juegue con él y se laven mutuamente  y se hagan amigos. Esto vale la pena.  


martes, 18 de marzo de 2014

¿Cómo se comunican nuestras mascotas?

Uno de los aspectos más interesantes e importantes en la vida de los perros es la forma de comunicarse entre sí.

Que el perro no pueda expresarse verbalmente de la misma manera que lo hacemos nosotros, no significa que no pueda comunicarse con total claridad. Sólo necesitamos saber cómo entenderlo.

A veces nos sorprende la facilidad con la que estos animales tan amistosos se dan a entender y logran que su mensaje llegue a destino, sin emitir palabra alguna. El biólogo Rupert Sheldrake desarrolló una investigación en la que buscaba demostrar que los perros perciben el momento en que sus amos empiezan el regreso a casa, debido a cierta forma de telepatía. Más allá de la exactitud de sus conclusiones, sí podemos afirmar rotundamente que los perros tienen códigos propios de comunicación, y no solo a partir de su instinto sino también gracias a la experiencia acumulada en forma de carga genética durante miles de años.

Tanto sus cola, sus orejas, su cabeza, su ojos, su postura, incluso sus ladridos son utilizados por ellos para comunicarse. Unos de los movimientos más fundamentales es el de la cola y las orejas, aunque cabe recordar que no todos los perros cuentan con la misma forma de cola y orejas, por lo que no siempre podrá detectarse con facilidad el movimiento y su significado.

Dado que las orejas constituyen una parte fundamental para la comunicación en los perros, a no ser que lo aconseje un veterinario por razones de salud, no debería siquiera plantearse la posibilidad de mutilarlas por razones estéticas. Afortunadamente ya en varios países, como en España, la mutilación por estética está prohibida.

Los perros también se comunican muy bien con los humanos. Emiten mensajes muy claros cuando necesitan algo y cambian la forma de transmitirlo si su amo no decodifica correctamente su mensaje. Muchas personas creen que los animales tienen una capacidad de comunicación muy reducida cuando es exactamente lo contrario. Sucede que el hombre, como tiene la palabra como recurso de comunicación, ha perdido la capacidad de decodificar mensajes canalizados por otras vías, que no son otras que las de la comunicación no verbal. Por el contrario, el perro está altamente dotado para interpretar los mensajes que emite el hombre aún sin que éste lo sepa. Quien tenga un perro sabe que éste se da cuenta, por ejemplo, de cuándo le ha llegado la hora de pasear debido a los movimientos que empieza a hacer su amo: sonido de llaves, búsqueda de abrigo o mirada furtiva a la propia mascota.

Dejando de lado de que cada dueño de perros entiende las señales que le da su mascota, existen una serie de movimientos y sonidos que universalmente comparten los perros para comunicarse entre sí que exponemos a continuación:

Significado de los Ladridos

• Cadena de 3 o 4 ladridos rápidos de tono medio y con pausas: el perro avisa a otros de que hay algo interesante.
• Ladridos rápidos sin pausa (tono medio): el perro avisa a la manada de que hay que hacer algo o que hay un Intruso en el territorio.
• Ladridos continuados (más lentos y de menor tono): peligro cerca y hay que prepararse para defender.
• Cadenas largas de ladridos aislados con pausas entre ellos: el perro se siente solo y necesita compañía.
• Uno o dos ladridos como disparos (tono alto): Saludo “Hola, aquí estoy”.
• Un único ladrido corto de tono alto: “Para, aléjate, ¿qué es eso?”.
• Un único ladrido más intencional que anterior de tono medio: “Ven aquí”.

Significado de los Gruñidos:

• Gruñido suave y bajo de tono (parece salir del pecho): “Atrás, no te metas conmigo!”
• Gruñido que se convierte en ladrido (bajo tono): “Estoy enojado y si me sigues molestando atacaré”.
• Gruñido que se convierte en ladrido (tono alto): “Me asustas pero me defenderé si es necesario”.

Significado de los Aullidos:

• Aullidos entrecortados con un último aullido prolongado: “Me siento solo” “¿Hay alguien por ahí?”.
• Aullido prolongado y sonoro: “Estoy aquí!” “Este es mi territorio”.
• Ladrido que se convierte en aullido: “Estoy preocupado y solo. ¿Por qué no viene alguien a verme?”.

Significado de los Gemidos:

• Gemidos que se van elevando en tono: “Quiero comer”, “quiero salir”, “quiero atención”, etc.
• Gemidos que van disminuyendo en tono al final: “Vamos, apúrate, estoy ansioso!”.
• Gemidos suaves: “Me duele” “Estoy asustado”.
• Chillido repentino: “Ay!”.
• Series de aullidos súbitos: “Estoy muy asustado” “Me duele” “Me rindo”.
• Gritos: “¡Socorro, Socorro!”.
• Jadeos: “Estoy listo” “¿Cuándo empezamos?” “¿Está todo bien?”.
• Suspiros: “Estoy satisfecho y me voy a echar aquí un rato”.

Significado de las Orejas:

• Erectas y algo inclinadas hacia delante: El perro está atento a lo que sucede ante él. Suele acompañarse de ladeos de la cabeza, que significa interés en el asunto. Es una señal de dominancia si se acompaña de una cola totalmente levantada, una pose con el pecho salido, y el hocico cerrado con la cabeza erguida y también hacia delante.
• Inclinadas marcadamente hacia delante: Nuestra mascota está desafiando lo que tiene delante, y se dispone a atacar. Se acompaña de un hocico arrugado y la muestra de todos sus dientes y la mirada fija.
• Orejas hacia atrás: Es la forma de decir que está tenso, que tiene miedo. Si enseña los dientes, significa que además está dispuesto a defenderse si el perro se siente atacado.
• Pegadas a la cabeza y dobladas hacia atrás: Con esta posición, el perro está expresando su sumisión pacífica. De hecho, no está mostrando los dientes ni arrugando el hocico, y tiene el cuerpo agazapado. Durante todo el tiempo, mantiene la mirada baja.
• Orejas relajadas: Si se acompañan de un rabo levantado y en movimiento y la boca abierta y relajada, y los ojos abiertos de par en par implican un gesto amistoso.
• Orejas en Movimiento: Si nuestra mascota empieza moviendo las orejas hacia delante, para luego echarlas hacia atrás y/o bajarlas, nos está diciendo que está tranquilo, en modo observador, no busca problemas.

Significado de los Ojos:

• Mirada fija y directa a los ojos: "Te desafío" “Soy el que manda aquí”, “¡aléjate de mi territorio!".
• Ojos desviados para evitar la mirada directa: "No quiero problemas" "Acepto que tú eres el que manda aquí".
• Parpadeo: "no quiero pelear", "No te estoy amenazando".

Significado de las señales faciales:

• Boca relajada y ligeramente abierta (la lengua puede ser visible o cubrir los dientes inferiores): "Estoy feliz y relajado".
• Boca cerrada (lengua y dientes no visibles, mira en una determinada dirección ligeramente inclinado): "Esto es interesante" "Me pregunto qué ocurrirá ahora".
• Labios fruncidos mostrando algunos dientes (la boca todavía básicamente cerrada): "¡Vete! ¡Me estás molestando!".
• Labios fruncidos hasta exponer la mayoría de los dientes, algunas arrugas en los alrededores del hocico, boca parcialmente abierta: "Si me presionas o haces algo que considere una amenaza, lucharé".
• Labios fruncidos para mostrar, no sólo los dientes, sino también las encías encima de los dientes, arrugas visibles alrededor del hocico: "¡Retírate ahora o te atacaré!".
• Lamer la cara de una persona u otro perro: "Soy tu amigo y reconozco tu autoridad" "Tengo hambre. ¿Tienes algo para comer?"
• Lamer el aire: "Eres superior y espero que no me hagas daño".

Significado de la Cola:

• Cola horizontal, señalando en dirección contraria al perro, pero no rígido: "Algo interesante puede estar pasando".
• Rabo estirado horizontalmente, señalando en dirección contraria al perro: "Vamos a ver quién manda aquí".
• Cola hacia arriba y ligeramente curvado sobre la espalda: "Soy el líder aquí y todo el mundo lo sabe".
• Cola por debajo de la horizontal pero a cierta distancia de las patas, con un ligero movimiento: "Todo está bien", "Estoy relajado".
• Cola hacia abajo, cerca de las patas traseras, puede estar moviéndolo levemente, piernas estiradas y cuerpo a la altura normal: "No me siento bien" "Me siento un poco deprimido".
• Cola entre las piernas: "Estoy asustado","¡No me hagas daño!”.
• Pelo erizado por debajo de la cola: "Te desafío".
• Cola erizada sólo en la punta: "Estoy un poco estresado".
• Leve movimiento de la cola: "Te gusto, ¿no?", "Estoy aquí".
• Movimientos amplios de la cola que no comprometen la cadera: "Me gustas, seamos amigos".
• Amplio movimiento de la cola, que hace que se muevan las caderas y las patas traseras se encuentren algo dobladas: "Tú eres el líder de mi manada y te seguiré a todos sitios".
• Movimiento lento de la cola, que se encuentra en una posición baja: "No entiendo muy bien qué está pasando".

Lenguaje corporal:

• Patas rígidas, erguidas, parado o en movimiento lento hacia delante: "¡Soy el que manda aquí!""¿Acaso me estás amenazando?".
• Cuerpo ligeramente inclinado hacia delante, patas preparadas: "Acepto tu desafío y estoy preparado para pelear".
• Pelo erizado en el lomo y en la espalda: "¡Estoy harto de tí! ¡Escoge: abandona ahora, lucha o vete!".
• El perro se encoge mientras mira hacia arriba: "No discutamos""Acepto que tu rango es mayor que el mío".
• Empujar con el morro: "Eres mi líder. Por favor, salúdame, hazme caso".
• El perro se sienta cuando otro perro se acerca, permitiendo que lo olfatee: "Tenemos el mismo rango, así que seamos pacíficos y civilizados el uno con el otro".
• El perro se tumba de lado y rompe el contacto visual: "Soy una humilde bestia que acepta tu máxima autoridad y no soy una amenaza".
• Estar encima de otro perro que puede estar tumbado-Cabeza sobre el lomo o los hombros de otro perro-Poner la pata sobre otro perro: "Soy más grande, alto y fuerte y soy el líder de aquí".
• El perro le da la espalda a otro perro: "Acepto que eres más dominante que yo, pero todavía puedo cuidarme".
• El perro se sienta con una pata ligeramente levantada: "Estoy un poco ansioso, inquieto y preocupado".
• Se revuelca en el suelo (a veces restregando el hocico contra el suelo al mismo tiempo): "Estoy feliz. Todo está bien". • Se agacha con las patas delanteras extendidas, parte trasera del cuerpo y rabo hacia arriba: "¡Vamos a jugar!" “¡No quise asustarte!”.